prevención, diagnóstico de causas y tratamiento

La denominación de hallux valgus define una deformación del primer dedo que aparece más o menos desviado hacia los otros dedos, con la consiguiente protrusión externa del primer metatarsiano.

Es un trastorno que afecta no solo a la estructura ósea y articular, sino también al tejido conectivo, ya que implica la inflamación de la bolsa mucosa ubicada debajo del dedo gordo del pie. La apariencia del pie se modifica significativamente como consecuencia del deterioro de sus conexiones anatómicas, que es responsable de la consecuente flogosis.
Este trastorno se caracteriza por la presencia de dolor que se presenta tanto con crisis agudas como con una percepción constante y menos violenta; en cualquier caso, el dolor siempre permanece.

Como consecuencia de la desviación lateral del dedo gordo, surge la formación de la llamada “cebolla”, una protuberancia evidente y extremadamente dolorosa debido a la bursitis conectado a él.
Frotar con el zapato contribuye a agravar el dolor, hasta ataques reales que requieren la ingesta de antiinflamatorios.

Si se descuida, el hallux valgus empeora con el tiempo, hasta el punto de comprometer considerablemente la capacidad de caminar de la persona.
El cuadro clínico se manifiesta por dolor, inflamación, hinchazón y deformación del pie; El engrosamiento de la piel es a menudo visible en la protuberancia ósea externa (hiperqueratosis).

Inicialmente asintomático, este trastorno suele volverse notorio tras el calce de zapatos ajustados en la puntera, que por lo tanto tienden a rozar el hueso deformado.
Además de la inflamación y el dolor crónicos, el hallux valgus puede provocar la aparición de ulceraciones cutáneas, callosidades y lesiones óseas que, con el tiempo, suelen provocar problemas posturales.

Causas del hallux valgus

Generalmente más común en mujeres, este trastorno es típico de la vejez y, por regla general, se asocia con la presencia de pie plano.
Aunque no se disponga de datos fiables, parece que existe una probable herencia del problema que, en cualquier caso, se debe principalmente al uso de calzado inadecuado.
Hablamos, por tanto, de forma primaria (congénito) e secundario (adquirido).

Otros factores predisponentes a la enfermedad están representados porartritis reumatoide y especialmente de gota que, como sabemos, consiste en el depósito de ácido úrico cristalizado a nivel de las articulaciones.
La laxitud del tejido muscular y conectivo, típica de algunas enfermedades genéticas, como síndrome de Marfan, puede considerarse un desencadenante.

Diagnóstico de hallux valgus

El diagnóstico de hallux valgus se realiza mediante una simple observación de las formas anatómicas del pie; para una evaluación clínica, en cambio es necesario utilizar un examen baropodométrico. Es una prueba que permite medir la posición estática y dinámica del pie, es decir, al estar de pie y al caminar, para cuantificar la distribución del peso de las cargas en la extremidad y el grado de afectación del dedo gordo del pie.

En la posición de carga, también es posible tomar una radiografía que permite evaluar las modificaciones anatómicas presentes.
También es importante calcular el ángulo formado entre el dedo gordo y el pie, que, si es mayor de 8 grados, confirma con certeza la hipótesis diagnóstica.

Teniendo en cuenta que este problema, por su naturaleza, tiende a agravarse con el tiempo, siempre es recomendable definir un protocolo terapéutico junto con el médico de cabecera o ortopedista.

Tratamiento del hallux valgus

En terapia de hallux valgus Sería buena idea partir de un tratamiento conservador, cuya función consiste en minimizar los síntomas dolorosos, pero sin intervenir de forma invasiva. En este sentido, los aparatos ortopédicos para el dedo gordo del pie son especialmente efectivos, ya que evitan que la cebolla roce contra el calzado y fuerzan levemente el enderezamiento del hueso. Se pueden comprar en farmacias, como Epitact Hallux Valgus.

Cuando las condiciones lo permiten y si la situación parece particularmente comprometida, es necesario recurrir a la cirugía, que sigue siendo la única opción válida para solucionar definitivamente el problema. El objetivo de la operación es devolver el dedo gordo a su posición anatómica, actuando sobre ligamentos, nervios y tendones, para realinearlo con los otros 4 dedos.

Es una intervención de osteotomía percutánea realizado bajo anestesia local, lo que permite una recuperación muy rápida y una baja invasividad.
Una opción alternativa es laartrodesis o deartroplastia de resección, también conocido como Técnica de Keller.

La edad, las condiciones generales de salud, el estilo de vida, la actividad profesional y sobre todo la gravedad de los síntomas son variables que pueden influir en la elección de la intervención.

Hallux valgus

Prevención del hallux valgus

La elección de un calzado adecuado a la forma del pie es uno de los requisitos previos indispensables para contrarrestar la progresión de la enfermedad; Siempre se debe evitar el calzado apretado. La suela debe ajustarse al talón casi perfectamente y el talón nunca debe exceder los 5 centímetros; ni siquiera se recomiendan las suelas bajas al suelo.

los zapatos más adecuados deben retomar la forma natural del arco, para brindar protección, soporte y contención al pie.
los calzado flexible son los más adecuados precisamente porque no rozan el metatarso y no provocan la aparición de procesos inflamatorios.

Dado que el tendón de Aquiles debe permanecer tenso, es aconsejable utilizar zapatos con parte superior anatómica, capaz de equilibrar el peso del cuerpo.
El uso de plantillas anatómicas, que ayudan a realinear las estructuras óseas del pie.
Además, estos dispositivos evitan sobrecargar la parte delantera del pie, limitando el dolor.

También yo espaciadores, destinado a eliminar la fricción interdigital, así como almohadillas adhesivas para la corrección articular.
El uso de lamas especiales resulta de gran utilidad para enderezar la posición del dedo gordo del pie.

La fisioterapia se prescribe para aliviar el dolor, aunque debe combinarse con antiinflamatorios tipo AINE.
En casos particularmente graves, se pueden utilizar inyecciones locales con corticosteroides.

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